La música de cámara

Hasta principios de siglo XX y la llegada de los medios de reproducción fonográficos, era una costumbre usual adaptar obras musicales de gran formato a un conjunto instrumental más modesto. Las reducciones de las grandes sinfonías, conciertos u óperas, fueran para piano o pequeños conjuntos de cámara, eran el medio para dar a conocer de forma masiva una obra, ya que sólo la Iglesia y la nobleza podían permitirse el lujo de mantener una orquesta o una compañía de ópera. Los propios compositores (Mozart, Beethoven, Brahms…) a petición de sus editores se prestaban a estas reducciones, ya que les permitía una mayor difusión de sus obras. Son afamadas y frecuentemente interpretadas las versiones para piano que Liszt hizo de las Sinfonías de Beethoven, de la Sinfonía Fantástica de Berlioz, de muchos lieder de SchubertSchumannChopin, arias de ópera de RossiniDonizetti y Verdi, e incluso de obras sacras como el Ave María de Arcadelt o el Miserere de Allegri.

Cuarteto solista de cuerda

El cuarteto de cuerda, formado por dos violines, una viola y un violonchelo es una de las formas más importantes de la música de cámara, especialmente desde el siglo XVIII. El cuarteto lo forman en la actualidad Raquel Batalloso (violín I), Irene Fernández (violín II), Míriam Gallardo (viola) y la directora de Almaclara, Beatriz González Calderón (violonchelo).El cuarteto posee un amplio repertorio, que abarca desde el Clasicismo hasta el siglo XX. El Cuarteto solista de cuerdas Almaclara·Inés Rosales es la base sobre la que se sustenta la orquesta de cuerda, que, de algún modo, está concebida como una ampliación sonora del cuarteto

Trío de violín, violonchelo y piano

El trío Almaclara surge en 2019, con motivo del bicentenario del nacimiento de Clara Schumann. Durante toda la temporada, Almaclara dedicó su programación en diversas formaciones a la virtuosa del piano, compositora y principal divulgadora del repertorio de su esposo, Robert. Por ello, no podíamos dejar de interpretar su Trío Op. 17 para violín, violonchelo y piano, su gran obra de madurez, contando para ello con Irene Fernández (violín), la directora de Almaclara, Beatriz González Calderón (violonchelo)y Mar de la Rosa (piano). Desde ese momento, el trío se asienta como formación estable, que pretende explorar el repertorio camerístico clásico y rescatar el de aquellas autoras aún sin destacar.

Cuarteto de violonchelos

El cuarteto de violonchelos Almaclara 4 Cello nace en 2017 dentro del Festival Almaclara "Orígenes", interpretando junto a la escritora Eva Díaz Pérez, una adaptación de su novela Memorias de ceniza en el Monasterio de San Isidoro del Campo de Santiponce, donde transcurre la obra. Desde entonces, la formación, original e impactante, integrada por las violonchelistas de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla Orna Carmel y Gretchen Talbot y las de Almaclara, Marina Ureña y Beatriz González Calderón, se consolida como formación estable, habiendo realizado varias giras y participado en prestigiosos ciclos, como las Noches en los Jardines del Alcázar de Sevilla, con programas como "Sueños para una noche de verano", "Cellissimo" o "Por el amor de Bach".

Dúo de violonchelos

El dúo de violonchelos integrado por Luiza Nancu y Beatriz González Calderón comienza su andadura en 2018, dentro del Festival Almaclara "La esencia". Sin embargo, la relación de ambas violonchelistas se remonta a 2003, momento en el que Beatriz comenzó a estudiar con Luiza gracias a la beca obtenida por la Asociación de Amigos de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Este hecho hace del dúo un organismo compacto pero fluido, que permite compartir las ideas musicales y técnicas en una formación poco habitual pero de un resultado potente y emocionante. Juntas, han elaborado los programas "Canciones sin palabras", "Música para mujeres en el olvido" y "Carmen", una adaptación de la ópera de Bizet para dúo de violonchelos.