Cuarteto de Cuerda

El cuarteto solista de Almaclara está compuesto por integrantes de la Orquesta y busca el origen del trabajo camerístico que Almaclara lleva a cabo, en su formación más completa, el cuarteto de cuerda. Así, estudiando un amplio repertorio, que abarca desde el clasicismo hasta el siglo XX, pretendemos formar la base sobre la que se sustenta la orquesta de cuerda que, finalmente, es la ampliación sonora del cuarteto.

Desde 2009, el cuarteto Almaclara toma mayor relevancia dentro del panorama musical, gracias a su formato reducido, más acorde con las necesidades económicas del momento que vivimos. Así, ha formado parte de diversos ciclos de música de cámara, realizando conciertos con un gran éxito por parte de crítica y público.

ALMACLARA, RÉQUIEM

Introducción

Hasta principios de siglo XX, con la llegada de los medios de reproducción fonográficos, era una costumbre usual adaptar obras musicales de gran formato a un conjunto instrumental más modesto. Las reducciones de las grandes sinfonías, conciertos, óperas, etc., fueran para piano o pequeños conjuntos de cámara, eran el medio para dar a conocer masivamente una obra, ya que sólo la Iglesia y la nobleza podían permitirse el lujo de mantener una orquesta o una compañía de ópera.
Los propios compositores (Mozart, Beethoven, Brahms…) a petición de sus editores se prestaban a estas reducciones, ya que les permitía una mayor difusión de sus obras. Son afamadas y frecuentemente interpretadas las versiones para piano que Liszt hizo de las Sinfonías de Beethoven, de la Sinfonía Fantástica de Berlioz, de muchos lieder de Schubert, Schumann, Chopin, arias de ópera de Rossini, Donizetti y Verdi, e incluso de obras sacras como el Ave María de Arcadelt o el Miserere de Allegri.

El Réquiem de Mozart

Todos conocemos el Réquiem de Mozart en su versión original, la decimonovena y última misa escrita por el compositor, quien murió antes de terminarla. Asimismo, cabe destacar que la versión más interpretada es la que terminó su alumno Süssmayr, siguiendo las indicaciones del propio Mozart y desarrollando las ideas que dejó esbozadas.
Pues bien, el proyecto que aquí presentamos se trata de una transcripción del Réquiem para cuarteto de cuerda, realizada por el Doctor Peter Lichtenthal. Este médico croata fue un buen músico aficionado que llegó a trabar amistad con la familia Mozart y a firmar un ensayo en dos volúmenes sobre el compositor, además de componer algunas obras.
A partir de la edición de Süssmayr, Lichtenthal realizó una reducción del Réquiem para cuarteto de cuerda, obteniendo un resultado altamente satisfactorio.

El cuarteto de cuerda

El cuarteto de cuerda, formado por dos violines, una viola y un violonchelo es una de las formas más importantes de la música de cámara, especialmente desde el siglo XVIII, gracias a maestros como Haydn, Beethoven o el propio Mozart.
Para los instrumentistas de cuerda, el trabajo de cuarteto es fundamental para desarrollar posteriormente el trabajo orquestal. Es por esto que el cuarteto solista de Almaclara trabaja desde 2008 en esta formación para formar la base sobre la que se sustenta la orquesta de cuerda que, finalmente, es la ampliación sonora del cuarteto.

El Réquiem de Almaclara

Presentamos, pues, esta versión para cuarteto de cuerdas del Réquiem de Mozart, en la que la obra toma una nueva y propia vida, desde su enfoque clásico, sobrio y humanista. En esta transcripción ha quedado la esencia de la obra, la pureza de la música, erigiéndose como una obra segura y con carácter que mira tanto hacia la instrumentación de J.S. Bach como hacia la pasión de los cuartetos de cuerda de Beethoven.

Programa

El Réquiem está compuesto por los siguientes movimientos:

1. Introitus: Requiem Aeternam

2. Kyrie Eleison

3. Sequentia: I. Dies Irae II. Tuba Mirum III. Rex Tremendae Majestatis IV. Recordare V. Confutatis VI. Lacrimosa

4. Ofertorium: I. Domine Jesu II. Hostias

5. Sanctus

6. Benedictus

7. Agnus Dei

8. Communio: Lux Aeterna